... Y mi cielo se rompe en mil pedazos que caen sobre mí ser como pequeñas agujas hasta clavarse en lo más profundo de mi pecho.
Ya echaba de menos esa nostalgia y melancolía como forma de vida, pero hoy ha vuelto a mí, con más fuerza que cuando las dejé por última vez.
No pido que nada sea eterno, solo que disfrutemos cada segundo como si fuese el último de nuestra vida; dormir esta noche a tu lado y que cuando el sol deslumbre nuestras caras, que ninguno estemos cerca...
Y cuando vaya paseando solitaria por las calles oscuras y frías, echarte de menos como jamás lo haría, y sonreír pensando en que, a pesar de todo, sólo vives en mi mente...
No hay comentarios:
Publicar un comentario