...soñadora empedernida, amante ocasional de las noches de luna llena, experta en vivir al límite...

miércoles, 8 de junio de 2011

#4

      … Y los días pasaban y su corazón iba cerrándose a él.

         Ya no quedaban hechos ni palabras que la hicieran sentirse bien, hacía tiempo que desapareció ese estímulo que en su día hizo que dejara todos sus sueños y metas atrás.

Aun era joven, si, pero circunstancias de la vida, y ya no podía volver atrás a recoger las cosas perdidas por el camino.

         No comía ni dormía, ni siquiera era feliz… y es que debajo de su apariencia de dura y de su corazón de hielo se encontraba una pequeña princesa que se ahogaba poco a poco en sus propias lagrimas…

No hay comentarios:

Publicar un comentario